lunes, 10 de febrero de 2014

EL CHUPACABRAS


Era una noche fría de invierno, en una granja a las afueras de Buenos Aires, y el granjero Kaki escuchó un estruendo en el corral de sus cabras. Se levantó de la cama y se montó en su silla de ruedas y salió a ver que había formado tal estruendo. Al mirar hacia el corral, vio unos ojos brillantes de color celeste y volvió a su casa a coger el rifle apresuradamente, se acercó lentamente al corral y cuando estaba aproximadamente a 3 metros de distancia una extraña criatura, de color apagado con una apariencia canina y de medio metro de altura aproximadamente, se acercó rápidamente hacia el granjero agresivamente de dos zancadas, pero el granjero reaccionó hábilmente y le atinó dos disparos en el pecho, dejando a la criatura en el suelo sin vida. Para dejar una prueba de los hechos y de los peligroso que pueden ser estos extraños animales, lo disecó y ahora lo muestra en su casa orgullosamente a todos los los científicos y biólogos que quieren estudiarlo.

 


    El granjero Kaki  
 
La bestia parda
                         

No hay comentarios:

Publicar un comentario